El Mundo / Estados Unidos.- No les faltarán críticas, pero mejor que hablen de uno a que no hablen, y más en los tiempos del trending topic. La pareja artística argentina Pool&Marianela han decidido hacer de la provocación la máxima de su trabajo -y prácticamente su credo- y su última colección escultórica promete desatar las filias y fobias más encendidas. Barbie, the plastic religion viste a la muñeca de Mattel de virgen, de santa, de María Magdalena… Y coloca a su novio en la cruz.

“Si existe una Barbie niñera, una domadora y hasta una astronauta, ¿por qué no puede haber una Barbie Virgen María, que es uno de los íconos populares más fuertes de la historia de la humanidad?”, reflexiona la artista plástica Marianela Perelli, 50% del dúo, en declaraciones a AFP. Ella misma se reconoce como una gran fan de la neumática muñeca, así que ¿qué mejor homenaje que elevarla a los cielos?

El proceso de creación de cada una de las figuras dura diez días, durante los cuales Pool y Perelli recorren ferias y tiendas de segunda mano en busca de Barbies y utensilios a escala de tan trascendental creación. Han creado ya 33 diseños diferentes (sí, la edad de Cristo, no es casual) y no faltan ni Barbie Virgen de Guadalupe ni Ken San Sebastián con todo y sus flechas. Por cierto, no, no están a la venta.

“Si cada uno de los incontables santos en el cielo es apenas una cara en el inmenso caleidoscopio que llamamos la divinidad, entonces la única cara de la divinidad que puede hacer las veces de cada santo es la cara de Barbie. Al menos, en nuestro moderno mundo consumista. Ninguna otra entidad contemporánea ha representado tantos roles”, lucen orgullosos Pool&Marianela la crítica de Howard G. Chua-Eoan, editor de la revista Time en Europa, que acompaña su trabajo.

El próximo 17 de octubre, estos artistas argentinos lograrán, tras un año de lucha, ofrecer su obra al público, en una exposición en Buenos Aires. Su primer intento falló ante una ola de críticas que desembocó en amenazas y casi acaba en los tribunales. Suspendieron la muestra porque no querían “herir sensibilidades de las personas de fe”, pero esta vez están decididos a sacar a la luz sus polémicas figuras.

Tienen, incluso, preparado un montaje navideño en forma de portal de Belén. Pero no sólo el catolicismo les ha servido de inspiración, también tienen una Barbie hinduista , un Ken Buda y hasta un ángel caído. En el último caso, no nos atrevemos a asegurar si es Barbie o Ken, con eso de que es un ángel…

La que falta es Santa Bárbara pero, como diría Chua-Eoan, “se trata de Santa Barbie, aquella que puede ser la santa de todos los santos”.